Cardea

LOS
BARRIOS
MEJORA

En el año 2011, el equipo encabezado por Jorge Romero llega al Gobierno de Los Barrios tras las elecciones municipales celebradas en mayo de aquel año. Por supuesto, ni Romero ni ninguno de los concejales que a partir de entonces se encargarían de la gestión municipal vivían ajenos a la desastrosa situación financiera en la que estaba sumido el Consistorio tras años y años de desgobierno socialista. Durante su paso por la oposición habían podido tomar el pulso al grave problema que afectaba al Ayuntamiento, y sabían a ciencia cierta que la falta de recursos iba a limitar, y mucho, los planes y proyectos con los que llegaba el equipo, motivado e ilusionado por empezar a trabajar por su pueblo y sus vecinos.

Pero ni siquiera ellos podían imaginar la auténtica dimensión de la catástrofe económica en la que se encontraban sumidas las arcas municipales. No es que estuvieran vacías, que lo estaban. Es que constituían en sí mismas un agujero negro de deudas, impagos e intereses acumulados que no paraban de crecer y que suponían una barrera para el desarrollo, el impulso, la promoción y la generación de riqueza y empleo en el municipio para muchas generaciones.

¿Cómo habíamos llegado a aquella situación? ¿Cómo era posible que, dentro de cada cajón, detrás de cada archivador, en cada nuevo balance, surgiera una nueva deuda? ¿Por qué había estado gastando el Ayuntamiento de Los Barrios mucho más dinero que el que presupuestaba e ingresaba? ¿Por qué había ocultado el anterior Gobierno semejante situación? ¿Había alguien sobre la faz de la tierra a quien no debiésemos dinero?

Una herencia envenenada
En total, la deuda del Ayuntamiento de Los Barrios ascendía a 220.000.000 euros, de los cuales 70 eran del remanente negativo de tesorería, es decir, de dinero que el anterior ejecutivo había gastado, como se suele decir, por encima de sus posibilidades. A esta deuda habría que sumarle los casi 100 millones de euros que se debía de las empresas municipales propiedad del Ayuntamiento.

Con este panorama tan desalentador, aunque muy lejos de tirar la toalla, el equipo de Gobierno de Jorge Romero toma las riendas de la situación, hace pública absolutamente toda la deuda que tenía el Consistorio y comienza a buscar soluciones para librar al pueblo de Los Barrios del lastre que le impedía progresar.





Seriedad y compromiso
Durante años, se ha llamado a todas las puertas, se ha hecho uso de todas las herramientas disponibles y se han acatado con seriedad y rigor los pagos, los planes de ajuste y los condicionantes necesarios para poder disponer de recursos que permitiesen enmendar la situación. Devolver al pueblo a la normalidad y recuperar el respeto para nuestra administración local, era su cometido.

En esta página queremos explicar a todos nuestros vecinos, a nuestros proveedores y colaboradores, a qué se debía cada una de las deudas que encontramos en nuestras arcas públicas y mostrar cómo hemos conseguido sanear nuestras finanzas hasta conseguir que, hoy día, nuestro Ayuntamiento sea más fiable, solvente y próspero, y todo ello sin dejar de prestar los servicios que nuestro pueblo necesita. Y vamos a hacerlo con un lenguaje claro y directo. Sin rodeos y sin dobleces. Como siempre hemos hecho.



IM
PAGO
A
PRO
VEEDO
RES

Una solución para cada problema

Los proveedores son todas esas personas y empresas, grandes o pequeñas, que prestan servicio a nuestro Ayuntamiento de forma estable o esporádicamente. Gracias a ellos podemos disponer de productos y servicios que nuestro sistema no genera por sí mismo. Desde la limpieza a la papelería, acciones culturales o sociales y materiales de lo más diverso, son proporcionados por estos profesionales que forman parte de nuestro tejido empresarial y que, por tanto, son generadores de riqueza y empleo en nuestra zona.

Un drama para los pequeños y medianos empresarios
Por eso, cuando dejamos de pagar a un proveedor o nos retrasamos demasiado en el pago, no sólo estamos lastrando la economía de nuestro Consistorio, generando una deuda que empeora su funcionamiento y un desprestigio que incluso hace que muchos proveedores no quieran trabajar para nosotros, sino que, además, en muchas ocasiones, perjudicamos a estos empresarios que han cumplido con su parte del trato y que, incluso, pueden verse abocados al cierre. Esto es malo para todo el mundo, porque esos empresarios son, a menudo, nuestros amigos, nuestros vecinos o nuestros familiares.

Nuestro Ayuntamiento ha llegado a acumular 33 millones de euros de impago a proveedores. Sí, has leído bien. 33 millones. Mucha de esta deuda ni siquiera estaba contabilizada hasta que el actual equipo de Gobierno llegó al Consistorio y gran parte de ella era un amasijo de facturas escondidas y olvidadas por los cajones. Una auténtica vergüenza. ¿Quién, en su sano juicio, querría trabajar con nosotros? Efectivamente: nadie.

La Solución

En el año 2013, el Ministerio de Economía y Hacienda lanza un mecanismo de pago llamado Fondo de Ordenación Plan de Pago a Proveedores. Gracias a este fondo, que se financiaba a través del ICO, los ayuntamientos podrían hacer frente a la deuda que tuvieran con los proveedores, aportando oxígeno a la economía de las pequeñas y medianas empresas que ya estaban muy tocadas por la crisis.

Sin embargo, la situación financiera de nuestro Ayuntamiento era tan, tan mala, que ni siquiera cumplíamos los requisitos para poder optar a uno de esos préstamos salvadores. No éramos solventes ni para nuestro Gobierno.

Negociación y sacrificio
Finalmente, y gracias a arduas negociaciones por parte de nuestro equipo y a la flexibilidad que demostró entonces el Ministerio de Economía, este accedió a proporcionarnos los fondos necesarios para poder saldar la deuda con los proveedores. Lo hizo de una tacada, aunque eso tenía un precio: a partir de entonces deberíamos renunciar al 50% de los fondos que el Gobierno nos traspasa anualmente en concepto de la PIE (Participación en los Impuestos del Estado), aunque, a decir verdad, ya teníamos retenido este dinero por los impagos desde el año 1994 a la Tesorería de la Seguridad Social.

A día de hoy el Gobierno nos sigue reteniendo una parte de la PIE, pero nos da otro mecanismo para poder recuperar esa liquidez a través de operaciones anuales del Fondo de Ordenación, de forma que nuestro Ayuntamiento puede presumir de haber saldado su deuda con los proveedores y de haber reducido drásticamente el tiempo de pago, que ha pasado de los 700 días que estas empresas tenían que esperar para poder cobrar por los servicios que habían prestado con diligencia y puntualidad a los 100 días de media que tardamos hoy en pagar a estos emprendedores, gracias a esta liquidez.





SEGU
RIDAD
SO
CIAL
Y
HA
CIENDA

El equipo de Gobierno del PSOE que había estado gestionando los destinos de nuestra localidad, no contento con utilizar el Ayuntamiento como herramienta para fidelizar al votante, generando un cuerpo de empleados sobredimensionado y con claros síntomas de enchufismo en muchos casos -hemos llegado a tener en nómina a 700 empleados, cuando ahora se tienen 300-, no había pagado ni un solo impuesto relativo a la contratación de trabajadores desde… nunca.

Así las cosas, la deuda con la Seguridad Social ascendía a 49,918 millones de euros a lo que había que sumar los 8,800 millones de euros que se debían a Hacienda. Ninguna de las dos cantidades estaba contabilizada, así que se deduce escasa intención de pagarla. Con estos mimbres, que el Gobierno central no accediese a ayudar a nuestro Ayuntamiento era hasta comprensible.

Bloqueados y sin ingresos
El Ministerio, para saldar esta deuda, retenía también de la PIE que correspondía a nuestro municipio, como hemos dicho antes, lo que nos perjudicaba no sólo porque no recibíamos ni un solo euro del Estado en concepto de impuestos, sino porque el impago a organismos públicos impedía que pudiéramos optar a cualquier tipo de subvención.

Hasta que, por fin, en 2015, el Gobierno lanza, dentro de los Fondos de Ordenación, una línea para ayudar a los Ayuntamientos que estuviesen en nuestra misma situación. El modo de hacerlo fue adelantarnos de una sola tacada todo lo que nos correspondía del ejercicio de la PIE (4.940.000€), convertido en un préstamo ICO, más un préstamo por valor de 58,719 millones de euros con el que también pudimos saldar la deuda en concepto de Seguridad Social y Hacienda, y de sentencias judiciales desfavorables que habían ido llegando a nuestro Ayuntamiento sin que nadie se hiciera cargo de ellas. Pero esto os lo contamos a continuación.





SENTEN
CIAS
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CIALES
DES
FAVOR
ABLES

También en 2015, el Gobierno da la posibilidad de proporcionar fondos para zanjar los costes derivados de las sentencias firmes a las que el Ayuntamiento no pudiera hacer frente por no contar con capital suficiente, y de ese modo no poner en peligro la tan necesitada liquidez de las arcas municipales.

Eran sentencias relativas a convenios urbanísticos, anticipos de ingresos de tasas de obras que nunca se ejecutaron y otros conceptos que habían sido falladas contra nuestro Consistorio, por valor de 4.263.000 euros.

Una plantilla sobredimensionada y sin acceso justo
A esta cantidad hay que sumar los 13.473.000 euros a los que el Ayuntamiento ha tenido que hacer frente debido a la interpretación con carácter retroactivo que el Tribunal Supremo realiza de la norma a raíz del proceso de amortización de plazas laborales que el ejecutivo municipal decide emprender en 2012 ante el alto coste, la sobredimensión de plazas y la falta de liquidez para afrontar las nóminas del personal del Ayuntamiento. Este concepto corresponde al pago de salarios de tramitación desde la fecha en la que fueron despedidos estos trabajadores, que lo eran de nuestro Ayuntamiento sin pasar por ningún proceso de selección como marca la Constitución (igualdad, mérito, publicidad y capacidad), impidiendo la oportunidad a otros ciudadanos de optar, de una forma justa y equitativa, a una plaza en el Consistorio.

En el asunto de la amortización de las plazas hay que destacar que el Ayuntamiento de Los Barrios lleva ahorrados desde el año 2011 hasta la fecha, la friolera cantidad de más 44 millones de Euros comparando los gastos actuales de personal con los que teníamos en los años 2010 o 2009 en el Ayuntamiento y las Empresas Municipales.

Si descontamos de ese ahorro de estos años con los gastos de la amortización de plazas, el resultado inclina la balanza a favor del Ayuntamiento en 30,688 millones de euros. Hay que tener en cuenta que de los 116 trabajadores amortizados solo han reingresado 59, que los trabajadores de las empresas municipales no han entrado en el Ayuntamiento y que se han ido produciendo bajas y jubilaciones que no han sido cubiertas de nuevo.

Así, el ahorro total desde 2011 a 2017 alcanza los 44.161.542 de euros, que son la suma del ahorro experimentado en gasto de personal (32.162.670 euros) y el ahorro de los trabajadores de las empresas municipales (11.989.872 euros).





Más sentencias, más sobresaltos
Una de las sentencias que hemos tenido que abonar a través de este mecanismo es el préstamo de 5.088.302,50 de euros que el Banco de Santander reclama al Ayuntamiento y que se suscribió con una empresa municipal (supuestamente avalado por el ex- alcalde Montedeoca).

En el próximo año 2019 volveremos a acogernos al Fondo de Ordenación para afrontar la posible deuda de 24 millones (cantidad que incluye los 5,088 millones de la sentencia del Santander) de euros relativos a procedimientos judiciales sobre préstamos y operaciones pendientes con las empresas municipales, además de sentencias de ventas ilegales de patrimonio público que debemos recuperar. En algunos casos, el Ayuntamiento está a la espera de la resolución final del proceso, por lo que aún cabe la posibilidad de que no tengamos que enfrentarnos a esas deudas.

Es importante destacar que, exceptuando los procedimientos laborales o de responsabilidad civil desde 2011 hasta ahora, el resto de sentencias corresponden a la etapa del gobierno del PSOE, que pasamos a desgranar a continuación.

Procedimientos solicitados al Fondo de Ordenación en 2019, originados en etapas políticas anteriores:

%
ENDESA GENERACIÓN S.A.
4.325.000,00 €
%
BANCO DE SANTANDER S.A.
11.125.024,97 €
%
BANCO DE SANTANDER S.A.
5.224.666,17 €
Ordenado ya su pago con el fondo de ordenación en el cuarto trimestre de 2018
%
BARCLAYS BANK SA
160.000,00 €
%
CMT CARMÍN, S.L.
480.809,68 €
%
CMT CARMÍN, S.L.
2.180.332,31 €

%
TOTAL
23,494 MILLONES €

LOS
PRÉS
TAMOS
Y
SUS
INTE
RESES

A todo lo anterior hay que sumar 16.636.000 en concepto de deudas contraídas con cuatro bancos: el Santander, Mare Nostrum, BBVA e Ibercaja. Nadie estaba pagando las cuotas de estos préstamos, por lo que para colmo habían generado unos intereses de más de 5 millones de euros. En total, más de 21 millones de euros que sumar al desastre contable de nuestro Ayuntamiento.

En verano de 2015, el Estado nos da una nueva oportunidad a través de los Fondos de Ordenación, pero en esta ocasión la condición es clara: para poder optar a un nuevo préstamo del ICO, tendríamos que conseguir refinanciar los préstamos a un interés de “prudencia financiera”. ¿Qué significa esto? Muy sencillo: el Ayuntamiento no podría pagar al banco más de lo que el Estado nos estuviera prestando a nosotros. El interés debe ser el mismo que el Estado fije para su bono y además, en ningún caso, nos financiaría esos más de 5 millones que acumulábamos en intereses de demora.

En aquel momento, sobre estos préstamos pesaba un interés de más del 5%, así que gracias a la negociación ardua que mantuvo en aquellas fechas nuestro equipo, conseguimos que los bancos renunciaran a esos intereses de demora –con lo que ahorrábamos los mencionados 5 millones-, y alcanzamos un acuerdo para que el interés bajara hasta algo más del 1%.

Un respiro para las arcas municipales
Así, conseguimos un préstamo del ICO con el que saldar la deuda con estas entidades bancarias con condiciones muy ventajosas para nuestro Ayuntamiento, un préstamo a pagar en 10 años de forma trimestral que en principio contaba con dos años de carencia –un periodo de tiempo en el que sólo hay que abonar intereses-, a los que en 2017 sumó tres años más. Esto es muy importante, ya que nos ha proporcionado cinco años en los que no tendremos que prescindir de unos fondos que son muy necesarios para el funcionamiento de nuestro municipio. Además, no se trata de un préstamo al uso, es decir, no es un dinero que el Estado nos haya adelantado, sino que es el propio Gobierno el que se encarga anualmente de ir abonándonos la cantidad que precisamos para pagar a los bancos.

Pero hay más: otros dos créditos que fueron solicitados a La Caixa por valor de 8,5 millones de euros. Estos préstamos estaban garantizados con las liquidaciones que la Diputación Provincial realiza a nuestro Ayuntamiento en concepto de recaudación de impuestos municipales, por lo que es la propia Diputación la que va abonando las cuotas de estos créditos de los que, a día de hoy, sólo se debe algo más de 1,5 millones de euros.




EL REMANENTE DE TESORERÍA NEGATIVO O HACERSE TRAMPAS EN EL SOLITARIO.

El remanente de tesorería es, a grandes rasgos, la diferencia entre la previsión de gasto que el Ayuntamiento hace cada año y lo que realmente se gasta, junto a la previsión que se tiene de ingresos y lo que realmente se ingresa. Si tiene previsto gastar y se gastan diez millones y se tenía previsto ingresar diez millones, pero solo se ingresan 7, se estaría acumulando un déficit de tres millones, y así año tras año. Es como vivir por encima de nuestras posibilidades, gastando bastante más de lo que consigo ingresar, cuando lo ideal sería gastar menos de lo que gano y así tener lo que se conoce como superávit.

Cuando en 2011, el actual alcalde de Los Barrios y su equipo llegan al Gobierno, se encuentran con un remanente negativo de nada más y nada menos que de casi 70 millones de euros. Por norma, los gobiernos anteriores habían gastado más de lo que se había ingresado.

Y trampas también con las subvencioness
A esto hay que sumar que el Ayuntamiento recibió mucho dinero proveniente de otras administraciones (subvenciones) con indicaciones claras sobre a qué debía ser destinado ese dinero, normalmente a inversiones o formación. Sin embargo, se gastó en otros menesteres, sobre todo para cubrir gasto corriente, por lo que al final, ese dinero debe ser devuelto.

Desde la llegada al Gobierno del actual equipo, y gracias a un ejercicio de contención y de gestión responsable y firme, el Ayuntamiento de Los Barrios ha conseguido cerrar cada ejercicio con superávit, es decir, ha gastado menos de lo que ha ingresado, le ha sobrado dinero, que se ha destinado a ir reduciendo progresivamente la deuda que, a grandes rasgos, el Consistorio había contraído consigo mismo. Hasta el año pasado, el remanente de tesorería negativo se había reducido nada más y nada menos que en 44,13 millones de euros. Sin ello, hubiera sido imposible obtener la financiación del Gobierno para saldar todas las deudas descritas anteriormente. En definitiva, ahora sí somos de fiar.

FINAN
ZAS
SANEA
DAS

¿POR QUÉ AHORA TENEMOS UNAS FINANZAS MÁS SANEADAS?

Como se puede comprobar por lo anteriormente explicado, la deuda de nuestro Ayuntamiento estaba muy dispersa, en muchos casos no estaba ni contabilizada y generaba ingentes intereses que la encarecían sobremanera.

Gracias a la gestión de nuestro equipo, hemos concentrado toda la deuda con el Estado, con unas condiciones mucho más ventajosas. Tenemos los números controlados, los intereses de demora han sido condonados, los intereses a los que pagábamos los créditos y las deudas con Hacienda y Seguridad Social, reducidos, y hemos conseguido ahorrar mucho dinero a nuestro municipio.

Además, estar al día con Hacienda y Seguridad Social es fundamental para poder recibir subvenciones que de otra forma jamás nos habrían llegado, impidiendo muchas actuaciones que se han podido acometer y de las que se ha beneficiado la ciudadanía, como realización de infraestructuras y obras públicas que eran muy necesarias para el bienestar de todos.

Un engranaje que vuelve a funcionar
Por otro lado, gracias a la liberación casi completa de los fondos de la PIE que se nos estaban reteniendo para cubrir diversas deudas, hemos podido dotar de liquidez a nuestra tesorería, que estaba prácticamente paralizada.

Y como colofón, hemos dejado de hacernos trampas a nosotros mismos jugando al solitario, hemos dejado de vivir por encima de nuestras posibilidades, ahora gastamos menos de lo que ingresamos, con lo que nuestra tesorería también va recuperándose de la situación agónica en la que se encontraba.

Sabemos los recursos que tenemos, sabemos lo que podemos gastar y sabemos que tenemos que cumplir con nuestras obligaciones con proveedores, bancos, con el Gobierno y hasta con la Justicia. Se acabó la época de las mentiras y las ocultaciones, de la deuda galopante y el retroceso en el desarrollo. Estamos en la era de la gestión responsable, sólida y consciente, la que ha proporcionado a Los Barrios la estabilidad que necesita y que merece.

EMPRESAS
MUNI
CIPA
LES

Las empresas municipales: Un lastre innecesario
El 4 de julio de 2011, la Junta General de las cuatro sociedades de propiedad 100% municipal decidieron iniciar la liquidación de estas entidades ante la ruinosa situación en la que se encontraban.

Se emprendieron dos caminos distintos para resolver el enorme embrollo en el que la gestión de estas empresas municipales se había convertido. Por un lado, se inició un procedimiento penal para depurar el daño que se le había causado al pueblo a través de las empresas.

Este procedimiento, todavía abierto, ha determinado en una auditoría realizada a petición del Juzgado que las empresas municipales le deberían al Ayuntamiento 12.797.000 de euros, otra cifra exacerbada. De la misma auditoría han surgido múltiples irregularidades contables, por ejemplo, en la Radio y Televisión Los Barrios hay 50.000 euros que salieron de la caja supuestamente para ingresarlos en el Ayuntamiento y en el Ayuntamiento no constan, así como otros desequilibrios de cientos de miles de euros en diversas sociedades.

Otro dato curioso es que en el tiempo de existencia de las empresas municipales se gastaron casi cuatro millones de euros en “festejos taurinos”, cifra nada desdeñable. O el pago de facturas de proveedores de las sociedades municipales a través del Plan de Pago a proveedores del que hemos hablado antes, o el préstamo también de las empresas municipales de cinco millones de euros que ha pagado el Ayuntamiento a través de una sentencia.

A la búsqueda de justicia
El otro camino fue el emprendido a través del Juzgado de lo Mercantil, promoviendo los concursos de Gama, Iniciativas, RTVLB y EMRecaudaciónLB, en los que el juzgado nombró un administrador concursal para las mismas. Este administrador presentó en su informe la propuesta de declarar los concursos culpables (cuando la gestión de los consejos de administración es la responsable de la quiebra), y un extenso informe detallando innumerables irregularidades llevadas a cabo, entre las que podemos destacar la ausencia de libros contables actualizados, la falta de rendición de cuentas, el mantenimiento de las empresas cuando estaban en causa de disolución y las irregularidades contables a las que nos hemos referido antes.

Además, el administrador concursal valoró el déficit de las sociedades en casi 100 millones de euros, un cálculo que pasamos a desgranar a continuación:

%
Empresa Municipal de Recaudación Los Barrios:
-333.956,53.-€
%
Radio Televisión Los Barrios:
-4.648.219,13.-€
%
Iniciativas Los Barrios:
-20.455.920,19 €
%
Gestión Agropecuaria y Medioambientas de Los Alcornocales (GAMA):
-65.032.332,43.-€
%
Total:
: -90.470.428,28.-€


A parte de hacer responsable a los Consejeros de las sociedades municipales, también responsabilizó al Ayuntamiento de la generación de la deuda con la intención de que todo ese déficit fuese pagado por el Ayuntamiento y como consecuencia por los ciudadanos barreños. En la actualidad, se han resuelto en el Juzgado de lo Mercantil la responsabilidad de la quiebra de Radio Televisión Los Barrios y la Empresa Pública de Recaudación Los Barrios y en ambos casos se ha exculpado al Ayuntamiento de ser responsable de la ruina generada y se ha condenado a los Consejeros. Aún se espera que estas sentencias sean firmes, ya que están recurridas, y saber también el resultado de Gama e Iniciativas.

Sería un gran logro aislar al Ayuntamiento, y por ende a los vecinos, de esta gran deuda, ya que pagarla supondría más carga para la ya más que endeudada economía municipal.

EL
FUTURO

Es preocupante que en el futuro nuestros gobernantes no tengan claro el camino de resolución de nuestra deuda. Para que Los Barrios sea próspero y pueda progresar necesita tener una economía saneada. También hace falta para poder prestar servicios públicos de manera eficaz, eficiente y proporcional a las exigencias de nuestros vecinos.

Amenazas futuras hay varias: las sentencias judiciales millonarias que están pendientes de resolver y que corresponden a gobiernos anteriores o la ingente deuda de las empresas municipales si nos toca al final pagarla. Hay partidos que quieren que así sea, en lugar de que paguen los consejeros que la ocasionaron.

Todo ello nos lleva a plantear un escenario de U invertida que, en pocos años llegaremos al punto de inflexión donde empezaremos a bajar considerablemente nuestra deuda para, en un horizonte de varios lustros, tener una economía dentro de los ratios razonables de endeudamiento, es decir, por debajo del 75% de los recursos ordinarios.

Claro está, esto será posible con una gestión responsable, sin populismos, sin proyectos faraónicos, sin malgastar dinero, eficaz, eficiente y a la altura de lo que se merecen los vecinos de nuestro pueblo.







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